Los Juegos Olímpicos le dijeron adiós a la 'Cidade Maravilhosa'

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Los Juegos Olímpicos le dijeron adiós a la 'Cidade Maravilhosa'

Neymar presenció la final del voley masculino donde Brasil ganó la medalla de oro. (AFP)

Como comenzaron, terminaron: una fiesta al mejor estilo carioca, un carnaval. La samba y otros maravillosos ritmos brasileños retumbaron este viernes en el estadio Maracaná para despedir los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro-2016 e iniciar la cuenta regresiva a Tokio-2020.

Y fue en el Maracaná, el mismo escenario donde poco más de 24 horas antes Brasil alcanzó la gloria al ganar el oro, el único lauro que le faltaba al país del pentacampeón mundial, guiado por su líder Neymar.

"Estos juegos fueron maravillosos en una ciudad maravillosa", dijo el presidente del Comité Olímpico Internacional Thomas Bach, antes de declarar cerrados los Juegos de 2016 y homenajear a los cariocas.

De las bellezas naturales y la música brasileña a un baño de tecnología japonés, todo en una misma noche. Los Juegos Olímpicos le dicen adiós a la 'Cidade Maravilhosa' de la samba y el carnaval, y le dicen hola a la dinámica Tokio, que dejó a más de uno animado para la fiesta que se celebrará en cuatro años al otro lado del mundo.

"Bye bye, Rio!", expresó Bach, que entregó junto al alcalde de Rio, Eduardo Paes, la bandera olímpica a la alcaldesa de Tokio, Yuriko Koike, como gesto simbólico del inicio de la cuenta atrás para los Juegos de 2020.

Vuelta a la realidad

La ceremonia de clausura de Rio-2016, de menor presupuesto que la inaugural, tuvo mucho color y mucho carnaval, sobre todo al final, pero también rindió homenajes a las raíces negras y a la región del nordeste.

"Yo soy el hombre más feliz del mundo en el mejor lugar del mundo que es aquí, ¡Rio! Y ahora los invito todos para celebrar juntos esta gran victoria", expresó por su parte el presidente del comité organizador, Carlos Nuzman.

Bajo una lluvia que no dio tregua, una primera coreografía de personas con disfraces de aves arrancaron formando las siluetas de íconos cariocas como el Pan de Azúcar, el Cristo Redentor o los Arcos de Lapa y cerraron con los anillos olímpicos.

Y comenzó la música. Una samba de esas clásicas, As Pastorinhas (Las Pastorcitas) de 1938 en la voz del maestro Martinho da Vila, un compositor con más de medio siglo de historia en la escuela de carnaval Unidos da Vila Isabel.

La música fue variada, de samba a forró, la música típica del noreste brasileño, tocada por la banda Santa Massa y el DJ Dolores, famoso por mezclar música popular con electrónica.

Era el comienzo de una fiesta que terminaría más de dos horas después con el apagado del fuego olímpico. 

 

 

 

 

AFP