La consigna de la Seleção

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La consigna de la Seleção

AFP

Cuando el equipo local alinea a cuatro atacantes habilidosos, capaces de hacer circular constantemente la pelota y desplazarse por toda la cancha, el entrenador rival debe prepararse para una fuerte presión sobre su defensa. Siempre que estos tengan el balón...

Neymar, Gabriel Jesus, Gabigol y Luan son un cuarteto envidiable, y no cabe duda de que el combinado brasileño ha sido capaz de practicar ese tipo de juego en sus tres últimos partidos señala fifa.com en uno de los materiales de su porta este jueves. Y le ha servido para alcanzar el choque por la medalla de oro del Torneo Olímpico de Fútbol masculino Río 2016. Honduras puede dar fe, tras sufrir este miércoles un inapelable 6-0 a manos de los anfitriones en Río de Janeiro.

Pero esta misma Seleção ha encontrado otras formas de acorralar a sus adversarios, aun sin la posesión de la pelota. Se lanza a por las defensas contrarias desplegando una presión que se ha revelado muy fructífera, con un marcaje intenso iniciado por sus jóvenes atacantes.

Y detrás de esa primera línea surge una figura que podría describirse incluso como discreta, de no ser por su imponente porte físico, que enseguida llama la atención: el volante Walace, de 1,88 m de estatura y potentes músculos. 

“Hay quien dice que la gente muy alta es lenta, pero creo que, en mi caso, las piernas largas ayudan”, afirma sonriendo el mediocentro del Grêmio, tratando de explicar a FIFA.com cómo consigue abarcar tanto terreno desde su incorporación al once, contra Dinamarca, precisamente en el primer partido que los suyos ganaron en el certamen

-Punto de inflexión-
Aún así, no puede ser una coincidencia que el país organizador haya ganado los tres partidos disputados desde que el centrocampista del Grêmio es titular, al lado de Luan. Y no sólo eso: su retaguardia ha continuado imbatida y, en el otro extremo del campo, no ha dejado de perforar la meta contraria, con un balance de 12 goles en 270 minutos.

La silueta de Walace resalta en la cancha. Su presencia también se deja sentir en arrancadas impresionantes, ganando terreno con mucha facilidad para hacer coberturas y achicar espacios. Lo interesante es que estas tareas suelen corresponderse más con las de un volante de contención, que actúa en las inmediaciones de su área. Pero en el agresivo conjunto que dirige Rogério Micale el volante está más adelantado, en una segunda línea defensiva, por delante de Renato Augusto. Su juego ha dado unión al mediocampo brasileño, ahora más compacto.

“Micale nos pide que nos centremos en recuperar el balón lo más rápido posible si lo perdemos. Y eso significa ir a por él antes, más adelante”, explica el jugador, detallando el mantra que repite el entrenador brasileño. “Lo importante es hacerse con el balón. Cuando lo perdemos, hay que aplicar presión, para recuperarlo con espacios y que los cuatro de delante puedan lanzarse arriba. Es lo que hacemos Renato, los laterales y yo, y hasta los propios jugadores de ataque. La consigna es presionar”.

Y así fue, a través de esa presión incesante sobre el esférico, como la Seleção inauguró el marcador ante Honduras en el mítico Maracaná, con nada menos que Neymar interceptando un pase de Johnny Palacios para, a continuación, superar al arquero Luis López y empujar el balón entre los tres palos.

 

 

Fuente: FIFA.com

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