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Goycochea, un héroe inesperado

Goycochea, un héroe inesperado

Al escuchar que el DT Carlos Bilardo lo llama para ingresar, recuerda: “mi corazón se acelera, sabía que mi sueño se estaba por cumplir”, señala el portero Sergio Goycochea, estandarte de la selección argentina, finalista del Mundial de Italia 1990, tras una grave lesión del arquero titular Nery Alberto Pumpido.

“Hoy oportunidades que solo se dan una vez en la vida” y Goycochea; el mítico ‘Goyco’ da testimonio de aquella frase. Una lesión grave no es felicidad para ningún colega, “pero un arquero -en una competencia corta- tiene esa chance o la expulsión de tu colega, es lastimosamente así”, expresa el exportero en una entrevista para un medio argentino.

Goycochea apostó a Creer en Grande y, a partir de su ingreso, motivó a sus compañeros a buscar la clasificación, recordado por sus grandes atajadas y enormes demostraciones de positivismo, la misma dosis que necesita la Albiceleste para el Mundial de Rusia, a 28 días para la cita.

Pumpido se rompe los ligamentos en una jugada producto del infortunio: choca con su compañero Olarticoechea. “Inmediatamente me di cuenta de que era una lesión grave, porque un arquero no va a quedar haciendo teatro estando el balón dentro de su área”, señala el portero, que en ese preciso momento es llamado por Bilardo.

"Yo fui a ver el Mundial en primera fila. Le decía a mi papá: 'Grabá cuando pasan las formaciones, así sale el banco'”, rememora ‘Goyco’, que vio como su deseo pasó a la realidad al escuchar su nombre en boca de Bilardo, “mi corazón se acelera, sabía que mi sueño se estaba por cumplir”.

El partido estaba en un momento candente, Argentina venía de una inesperada derrota en su debut por el Grupo B frente a Camerún, por lo que la victoria se tornó impostergable.

Tras el terrible episodio del portero titular, ‘Goyco’ se afirmó bajo los tres palos y la Albiceleste venció 2-0 a la Unión Soviética, con los goles de Pedro Troglio y Jorge Burruchaga.

En un encuentro para el infarto, la selección sudamericana empató 1-1 con Rumania y terminó avanzando como tercera, en un grupo bastante complicado para el entonces vigente campeón.

- Guantes de acero -

Sergio Goycochea fue un héroe inesperado, un protagonista sin capa, pero con guantes de acero, que se agigantaba desde los 12 metros.

Argentina tuvo nuevamente momentos de turbulencia en su travesía, en los octavos de final se topó con el gigante de Brasil, clasificado como primero en su grupo. Sin embargo, el hambre y tenacidad de los argentinos se convirtió en fortaleza y terminó derribando 1-0 a la ‘Canarinha’, con gol de Claudio Paul Caniggia.

La fe volvió a renacer y el objetivo estaba intacto. En los cuartos de final, la Albiceleste empató 0-0 con Yugoslavia y tras un largo cotejo tocó la hora de los penales; la hora de proclamar a un nuevo ídolo de la selección argentina.

El gran Diego Armando Maradona y Pedro Troglio erran los penales para la Argentina y parecía desmoronarse todo, pero ‘Goyco’ cerró su valla y notablemente paró los dos últimos penales de los yugoslavos, que decretó el pase a las semifinales.

La pericia de Goycochea en los 12 pasos fue fundamental para el destino argentino, el arquero dice que no se trata “solo de suerte”.

"Los penales son penales, es un pico emocional difícil de superar porque definen los partidos. Viene uno y le pega dos metros arriba del arco y me decís suerte, Noo… le pegaste mal, se patean bien o mal” (sic) el portero, que vivió dos veces la misma situación en ese Mundial.

Una reminiscencia se presentó en las semifinales, esta vez ante el anfitrión Italia. El partido fue muy disputado y terminó igualado 1-1, otra vez Caniggia marcó para la Albiceleste, el empate no se quebró por lo que se tuvo que recurrir nuevamente a los 12 pasos.

Avisó ante Baggio y atajó frente Donadoni y Serena, el último de la tanda para la clasificación. Enorme ‘Goyco’, al día siguiente fue tapa de todos lo medios deportivos del mundo, un jugador que creyó en grande y elevó a su selección a una nueva final, lastimosamente adversa, pero esa es otra parte de la historia.

 

 

 

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