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Carlos Jara Saguier y su visión de una particular relación con el fútbol

Carlos Jara Saguier y su visión de una particular relación con el fútbol

Después de 14 años de ausencia, Chile 2015 marcará el esperado regreso de Paraguay a una Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. Uno de los principales responsables del logro es su seleccionador Carlos Jara Saguier, el mismo que llevó a la sub-23 hasta la medalla plateada en el Torneo Olímpico de Fútbol de Atenas 2004.

El apellido Jara Saguier, sin embargo, está ligado a la historia del fútbol paraguayo desde antes de estos hitos: Carlos es uno de los siete hermanos que jugaron profesionalmente en su país. "Creo que es algo único en el mundo", dice con una sonrisa el entrenador de 64 años a FIFA.com. "Es más, mi padre fue el fundador del club Rubio Ñu, hoy en primera división. Yo sí puedo decir que llevo el fútbol la sangre ", agrega con humor.

Dinastía familiar
Críspulo Jara Román y Lidia Saguier tuvieron 13 hijos: 6 mujeres y 7 varones. Darío, Toribio, Enrique, Ángel, Alberto, Carlos y Críspulo rompieron cuanto vidrio y jardín uno pueda imaginarse. "Era así, después de cada reunión familiar había que recomponer de todo en casa. Eso sí, nunca hubo una pelea", aclara, como dando una lección a sus muchachos de la sub-17.

Salvo Alberto, los otros seis jugaron en Cerro Porteño. Cuatro de ellos fueron figuras, campeones y aún hoy son recordados en el Ciclón del Barrio Obrero. Algunos dicen que Carlos era el mejor. "Todos tenían cualidades. Yo era medio ofensivo, pero fui contemporáneo en Cerro de Saturnino Arrúa, un intocable. Entonces, me bajaron a volante central, aunque por visión y manejo tuve la suerte de hacer varios goles", explica.

Carlos ganó cuatro títulos con el azulgrana entre 1972 y 1975. Luego se marchó al Cruz Azul de México, donde también fue ídolo al obtener dos campeonatos nacionales, antes de regresar al Ciclón y retirarse en 1985. Su primera experiencia como técnico fue justamente en el Monterrey mexicano en 1999.

Selección y juventud, divinos tesoros
De los siete, "sólo" Darío, Enrique, Ángel, Alberto y Carlos se pusieron la camiseta de la selección. Carlos tuvo el paso más importante: disputó las eliminatorias para las Copas Mundiales de la FIFA de Alemania 1974, Argentina 1978 y España 1982, aunque sin éxito. De ahí el peso que le da a la clasificación de la Sub-17 para el Mundial de Chile.

"Para mí no es una revancha, sino una linda oportunidad de saber qué se siente estar en un Mundial. En aquel momento uno hizo lo que pudo y sabe lo que cuesta. Por eso pienso en estos chicos: necesitan saber que quizás no vuelvan a vivir algo así, y deben disfrutarlo. Con la misma responsabilidad que tomaron el Sudamericano, pero disfrutándolo", recalca el técnico, quien se hizo cargo de la sub-17 a principios de 2014.

Incluso su experiencia como jugador le sirve a Jara Saguier, más allá de las diferencias generacionales y culturales que lo separan con sus futbolistas. "La adolescencia sigue siendo una etapa de rebeldía y, bien encausada, ayuda a que un futbolista tenga vuelo camino a la experiencia. Hablamos con ellos para que entiendan lo importante de este momento para su carrera. Con estos chicos estoy contento, porque escuchan y nunca escatiman el esfuerzo".

Filosofía y objetivos
Sus "chicos" ya superaron una prueba de fuego como anfitriones del Campeonato Sudamericano. Allí, tras ganar su grupo, recién se aseguraron la última plaza mundialista en el cierre de la fase final al vencer a Uruguay, desplazándolo del cuarto puesto. "Sintieron la presión, pero es entendible en adolescentes de 16 años. No siempre pudimos manejarla, de ahí la irregularidad".

Los méritos futbolísticos del equipo quedaron a la vista: tuvo la delantera más efectiva del torneo. "Ofensivamente estuvimos bien, no es fácil promediar dos goles por partido", razona. "Defensivamente, en cambio, tuvimos problemas, entonces debemos buscar el equilibrio. Para jugar bien debes hacer tres cosas: crear opciones de gol, capitalizarlas al cincuenta por ciento y no dar opciones al rival. Trabajaremos sobre la tercera, porque en un Mundial no te perdonan".

Jara Saguier no debe esperar el Sorteo Final de agosto para plantearse objetivos de cara a Chile 2015. "Si digo que iremos a ser campeones o pelear el título no sería fiel conmigo mismo. Hoy me preocupa hacerles entender que deben hacer su mejor esfuerzo, porque en el fútbol conspiran contra ti muchas cosas: el rival, el balón, el árbitro, el campo... Pero nadie puede conspirar a que dejes todo para buscar el buen fútbol y el resultado".

No hace falta preguntar de dónde heredó su filosofía. Fue allí, en la casa donde aún hoy conversa con sus hermanos sobre la selección sub-17. "Pido opiniones e intercambiamos ideas, pero siempre buscando llevar a Paraguay a buen puerto". En eso también hay algo personal: "Es algo lindo mantener el apellido en un lugar importante para el fútbol del país".

 

 

Fuente: fifa.com